Seguros que sí necesitas (y los que quizás no) según tu etapa
Qué seguros conviene tener según tu situación (salud, vida, vehículo, hogar), cómo comparar pólizas y cuándo un seguro no vale lo que cuesta.
Un seguro es pagar una cantidad pequeña y segura para protegerte de una pérdida grande e incierta. Bien elegido, puede evitar que una enfermedad o un accidente arruinen años de ahorro. Mal elegido, es un gasto mensual que no te protege de lo que importa.
La regla de oro
Asegura lo que no podrías pagar de tu bolsillo. Si una pérdida te costaría USD 200, probablemente puedes cubrirla con tu fondo de emergencia. Si te costaría USD 20.000, necesitas un seguro.
Seguros que suelen ser prioritarios
Salud
Una enfermedad grave o una hospitalización pueden costar más que cualquier otra emergencia. Si estás afiliado al seguro social, ya tienes una cobertura base; un seguro privado de salud puede complementarla. Revisa la cobertura vigente de tu afiliación en el IESS.
Vida (si alguien depende de ti)
Si tienes hijos, pareja u otras personas que dependen de tu ingreso, un seguro de vida les da tiempo y recursos si faltas. Si nadie depende de tu ingreso, probablemente no lo necesitas todavía.
Vehículo
Si tienes carro, el seguro te protege de daños, robo y, sobre todo, de la responsabilidad por daños a terceros, que puede ser muy costosa. Revisa también qué seguros son obligatorios para circular.
Desgravamen en créditos
Los créditos suelen incluir un seguro de desgravamen, que cubre la deuda si el deudor fallece. Revisa cuánto pagas por él y qué cubre: forma parte del costo de tu crédito. Ver antes de pedir un préstamo.
Seguros que conviene evaluar
- Hogar: si tienes vivienda propia o bienes valiosos, sobre todo contra incendio y desastres naturales.
- Accidentes personales: útil si tu trabajo tiene riesgo físico o eres independiente.
Seguros que quizás no necesitas
- Seguros de tarjetas o de compras pequeñas que cubren montos que podrías asumir tú.
- Garantías extendidas de electrodomésticos baratos.
- Seguros duplicados: a veces ya tienes una cobertura por tu trabajo, tu tarjeta o tu crédito y pagas otra igual.
Revisa tu estado de cuenta: hay seguros que se cobran mensualmente y que muchas personas no recuerdan haber contratado.
Cómo comparar pólizas
- ¿Qué cubre exactamente y qué excluye? Las exclusiones son tan importantes como la cobertura.
- ¿Cuál es el deducible o copago? Lo que pagas tú antes de que el seguro pague.
- ¿Cuál es el monto máximo de cobertura?
- ¿Hay períodos de espera para ciertas enfermedades o eventos?
- ¿Cómo es el proceso de reclamo? Pregunta a personas que lo hayan usado.
- ¿Cuánto cuesta al año? Compara el costo total, no solo la cuota mensual.
Verifica que la aseguradora esté autorizada por la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros.
Inclúyelos en tu presupuesto
Los seguros anuales son uno de los gastos que más se olvidan. Si pagas una prima anual, divídela para 12 y ahórrala cada mes.
En Pilas
Registra tus seguros como pagos fijos: los mensuales con su día de pago y los anuales en el mes que corresponde. Pilas te recuerda antes del vencimiento y los incluye en tu proyección de gastos.